You eat pizza with fork.

You do not believe in love.

You don't think to pay on time.

You will not pay attention in our meetings.

You don't think to fill out our brief.

You think mixing english and spanish is wrong.

Believe in millenials as a target.

You do not respect animals.

You do not know how to say thanks.

You do not call your grandmother frequently.

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Lo que necesito es una app para ponchar llantas

Por mariela 06 de julio de 2016

9:00 am — Mi primer encuentro con el conductor salvaje de la ciudad.

En realidad no importa la hora, estos conductores no descansan. Mi trayecto al trabajo puede tornarse en los 8 minutos más largos de mi día si a alguno de ellos no les prendió la cafetera, no les aumentaron el sueldo, u olvidaron su tupper en casa. Con alguien tienen que liberar su furia y bueno, ahí estoy yo, pedaleando y con el cabello escurriendo camino a la oficina; una presa fácil. Su instinto asesino lo hace pasar a 100 km/hr a 10 centímetros de mi, para después aventar su coche cuando va a dar vuelta, sin poner direccionales, por supuesto, porque esas cosas sólo están de adorno.

2:30 pm — Segundo encuentro con el conductor salvaje de la ciudad.

El camino a mi casa es aún un poco peor, coches y camiones invadiendo la ciclovía, niños desatados saliendo de la escuela, y papás enojados y estacionados en doble fila. Nada que pueda hacer mas que decirles de vez en cuando que me estorban; me estorba su claxon, me estorba su contaminación y me estorba su actitud.

2:40 pm — Mi intento de aportar algo a la comunidad

Hace poco más de un mes Alfaro presentó CiudApp, una aplicación «sin precedentes», donde « los ciudadanos pueden interactuar de forma directa con las autoridades municipales realizando reportes georreferenciados para que puedan ser atendidos.» Se leía muy cool y yo me la creí todita.

Esta aplicación parece haber llegado para terminar con este pequeño relato sin siquiera haber llegado a las 8:00 pm, mi hora de ver House of Cards. Lástima que no.

Investigué un poco y me encontré con un total de 4,069 descargas, y 670 reportes de los cuales sólo el 21% habían sido atendidos por el gobierno. En cuanto a la aplicación no hay mucho que decir, faltan muchas opciones a la hora de hacer un reporte y tiene leyendas como: “Puedes dejarnos un comentario si qieres aportar más información”, y cuando qiero hacerlo, se cierra. Pero en fin, ahí estaba yo, tratando de hacer mi primer reporte, emocionada y dispuesta a hacer algo por mi comunidad. Tomé la foto y la subí a la aplicación, esperando lo mejor. (Tengo que decir que esto fue hace dos semanas, y sigo esperando lo mejor).

5:00 pm— Mi encuentro con la cruda realidad.

Me dirijo a la parada del Trolebús; por fin no tengo que elegir entre mi bicicleta y el transporte público cuando me dirijo al otro lado de la ciudad. Mi recorrido es de 30 minutos aproximadamente, lo suficiente para checar Facebook, Instagram y pensar en la vida, y para caer en la cuenta de que ni una aplicación, ni mi reporte, ni este texto van a generar un cambio, porque probablemente pasamos más tiempo viendo la pantalla del celular que viendo nuestro entorno, y entonces llegué a una conclusión: lo que necesito es una app para ponchar llantas, ni más ni menos.

8:00 pm — Hora de ver House of Cards.

Comper.